Black Sabbath: orígenes, evolución sonora y legado

12 de octubre de 2026 · noticias
Guitarra eléctrica roja de doble cuerno junto a un amplificador de válvulas en penumbra

El 13 de febrero de 1970 era viernes. Ese día salió a las tiendas británicas un disco grabado en apenas dos días de estudio por cuatro chavales de Birmingham, con una portada inquietante y un nombre sacado de una película de terror. Se llamaba Black Sabbath, igual que la banda, y llegó al número 8 de las listas del Reino Unido. Nadie lo sabía todavía, pero el heavy metal acababa de encontrar su punto de partida.

Cincuenta y cinco años después, el 5 de julio de 2025, esos mismos cuatro músicos se despidieron en Villa Park, a pocos kilómetros de donde empezó todo. Diecisiete días más tarde moría Ozzy Osbourne. Entre una fecha y otra cabe una de las historias más influyentes del rock.

Orígenes: Aston, una fábrica y una película de Mario Bava

Black Sabbath se formó en Birmingham en 1968: Tony Iommi a la guitarra, Geezer Butler al bajo, Bill Ward a la batería y John «Ozzy» Osbourne a la voz. Ozzy, criado en el barrio obrero de Aston, había colgado un anuncio en una tienda de discos que se ha hecho famoso: «Ozzy Zig Needs Gig – has own PA».

Antes de ser Black Sabbath pasaron por varios nombres poco memorables: Polka Tulk Blues Band, Polka Tulk y, durante un tiempo, Earth. El cambio llegó en agosto de 1969, cuando adoptaron el título de la película italiana Black Sabbath (1963), dirigida por Mario Bava y protagonizada por Boris Karloff. El primer concierto con el nuevo nombre fue el 30 de agosto de 1969 en Workington.

Un sonido nacido de un accidente

El sonido de Sabbath no se entiende sin las manos de Tony Iommi. A los 17 años, en su último día de trabajo en una fábrica de chapa metálica, una máquina le seccionó las puntas de los dedos corazón y anular de la mano derecha. Iommi es zurdo, así que era precisamente la mano con la que pisaba los trastes.

Un encargado de la fábrica le puso entonces un disco de Django Reinhardt, el guitarrista gitano que tocaba con solo dos dedos útiles en la mano izquierda tras sufrir quemaduras en un incendio. Iommi volvió a intentarlo con unas prótesis caseras: fundió el plástico de una botella de lavavajillas Fairy, le dio forma de yema con un soldador y las forró con trozos de cuero de una chaqueta vieja.

Con esas puntas apenas sentía las cuerdas, y doblarlas le resultaba muy difícil. De ahí salen dos decisiones técnicas que marcaron el género. La primera, cuerdas de banjo, porque entonces no se fabricaban juegos ligeros para eléctrica. La segunda, afinar más grave. En Master of Reality (1971) bajó la guitarra un tono y medio en temas como «Children of the Grave», «Lord of This World» e «Into the Void», y Butler hizo lo mismo con el bajo. Menos tensión significaba menos dolor, y de paso un sonido más grande y oscuro.

El resto lo ponían un equipo modesto y un volumen alto: una Gibson SG Special roja de 1965 con pastilla P-90 en el puente, que sustituyó a su Stratocaster blanca cuando esta falló durante la grabación del primer disco, y cabezales Laney Supergroup, su amplificador principal entre 1968 y 1979. Entre sus efectos figura un treble booster Dallas Rangemaster, el mismo tipo de pedal que usaba Brian May.

Guitarra eléctrica roja de doble cuerno apoyada en un amplificador de válvulas
Una guitarra de doble cuerno, un cabezal a todo volumen y afinaciones graves: la receta básica del sonido Sabbath.

Evolución disco a disco

Black Sabbath (1970). Grabado en dos días de noviembre de 1969 con el productor Rodger Bain, suena a lo que era: una banda tocando casi en directo en el estudio, con riffs lentos que se arrastran. En Estados Unidos salió en mayo de 1970 y alcanzó el puesto 23 del Billboard 200.

Paranoid (1970). Llegó en octubre del mismo año y fue número 1 en el Reino Unido. Iba a titularse War Pigs, por la canción contra la guerra de Vietnam que lo abre, pero la discográfica prefirió un título menos conflictivo. El sencillo «Paranoid» llegó al número 4 de sencillos británicos. Aquí está también «Iron Man»: si alguien pregunta qué es el heavy metal, este disco responde solo.

Master of Reality (1971). Salió en el verano de 1971, apenas seis meses después del lanzamiento estadounidense de Paranoid, y es el disco de las afinaciones graves. Llegó al número 5 en el Reino Unido y al 8 en Estados Unidos. La tos que abre «Sweet Leaf» es real: Iommi se atragantó con el humo de un porro que le pasó Ozzy mientras grababa guitarras acústicas, y Rodger Bain aprovechó el fragmento. Lester Bangs lo llamó monótono en Rolling Stone; con el tiempo se ha convertido en la piedra fundacional del stoner y del sludge.

Vol. 4 (1972), Sabbath Bloody Sabbath (1973) y Sabotage (1975). La banda amplía su paleta sin perder peso. Sabbath Bloody Sabbath llegó al número 4 británico y al 11 estadounidense, y demuestra que el riff pesado admitía matices. Technical Ecstasy (1976) recibió críticas tibias y Never Say Die! (1978) se quedó en el número 69 estadounidense: la ruptura con Ozzy estaba cerca.

Cambios de formación: Dio, Gillan y Tony Martin

En abril de 1979 la banda despidió a Ozzy. La decisión fue de Iommi, aunque fue Bill Ward quien se lo comunicó el 27 de abril. Lo que parecía el final abrió una segunda vida con Ronnie James Dio, exvocalista de Rainbow.

Heaven and Hell (25 de abril de 1980) suena distinto: Dio no imitaba a Ozzy, cantaba con técnica y un registro épico que empujó a Iommi hacia riffs más rápidos y melódicos. Vendió un millón de copias en Estados Unidos. Durante esa etapa Bill Ward dejó la banda y Vinny Appice ocupó la batería para Mob Rules (1981). Ozzy, mientras tanto, arrancaba su carrera en solitario con Blizzard of Ozz (1980).

Después vino una etapa irregular. Ian Gillan, voz de Deep Purple, grabó Born Again (1983), que llegó al número 4 británico. Desde 1987, con Tony Martin como cantante, salieron The Eternal Idol (1987), Headless Cross (1989) y Tyr (1990), discos que hoy se reivindican más que en su momento. En 1992 la formación de Mob Rules volvió a juntarse para Dehumanizer, su mayor éxito en Estados Unidos en una década.

Reuniones y despedidas

La formación original volvió a reunirse en 1997 para el Ozzfest y publicó el doble directo Reunion en octubre de 1998, con el que ganó su primer Grammy en 2000 por «Iron Man». En paralelo, Iommi, Butler, Dio y Appice resucitaron la etapa de 1980 bajo el nombre de Heaven & Hell a partir de 2006, hasta la muerte de Dio en 2010.

En 2013 llegó 13, producido por Rick Rubin, con Brad Wilk (Rage Against the Machine) a la batería porque Bill Ward se quedó fuera por un desacuerdo contractual. Fue número 1 en el Reino Unido, el primero desde Paranoid casi 43 años antes, y su primer número 1 en Estados Unidos. La gira de despedida, The End, terminó el 4 de febrero de 2017 en el Genting Arena de Birmingham, con Tommy Clufetos a la batería.

Faltaba la despedida de verdad. «Back to the Beginning» reunió el 5 de julio de 2025 en Villa Park, el estadio del Aston Villa, a unas 45.000 personas y a un cartel con Metallica, Slayer, Pantera, Tool, Gojira, Alice in Chains o Guns N’ Roses. Al final, los cuatro miembros originales tocaron juntos por primera vez desde 2005: «War Pigs», «N.I.B.», «Iron Man» y «Paranoid». Ozzy, que ya no podía caminar por el párkinson, cantó sentado en un trono. El concierto recaudó unos 140 millones de libras para el Birmingham Children’s Hospital, el hospicio infantil Acorns y Cure Parkinson’s.

Ozzy Osbourne murió el 22 de julio de 2025, a los 76 años. Según su certificado de defunción, publicado por la prensa estadounidense, la causa fue un infarto agudo de miocardio, con enfermedad coronaria y párkinson como factores asociados.

Discografía y músicos por etapa

  • Etapa Ozzy (1970–1978): ocho discos de estudio, de Black Sabbath a Never Say Die!, con Iommi, Butler, Ward y Osbourne.
  • Etapa Dio (1980–1981 y 1992): Heaven and Hell, Mob Rules y Dehumanizer. Ward en el primero; Vinny Appice después.
  • Etapa Gillan (1983): Born Again.
  • Etapa Tony Martin (desde 1987): The Eternal Idol, Headless Cross y Tyr, entre otros, con Cozy Powell a la batería en parte de esos años.
  • Regreso de la formación original: Reunion (1998, en directo) y 13 (2013, con Brad Wilk en lugar de Ward).

El sonido de Sabbath en tu equipo

Reproducir el tono de Iommi exige entender la cadena: una guitarra de cuerpo de caoba con pastillas de salida media, un realce de agudos delante de un amplificador de válvulas al borde de la saturación y una afinación más grave. El volumen hace el resto. Si tocas en casa, un ampli pequeño de válvulas te acercará más que un cabezal grande a volumen bajo; tienes opciones en nuestra guía de amplificadores de guitarra.

La guitarra de doble cuerno es la opción más directa. Las Epiphone SG cubren la gama de entrada y media; las Gibson SG Standard y Special, la alta. Si buscas el carácter de los primeros discos, fíjate en los modelos con P-90, más crudos y medios que las humbucker.

Guitarra eléctrica tipo SG (Epiphone o Gibson SG)

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El segundo ingrediente es el treble booster. Un Rangemaster original usaba un transistor de germanio Mullard OC44 y salió en 1965; hoy hay muchas réplicas en formato pedal, de gama media en su mayoría. No distorsiona por sí solo: empuja el amplificador y recorta graves para que el riff no se embarre. Si estás empezando con efectos, repasa antes nuestra comparativa de pedales imprescindibles.

Pedal treble booster tipo Rangemaster

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Un consejo: si bajas la afinación un tono y medio, sube el calibre de las cuerdas o el mástil se quedará flojo y la afinación bailará. Iommi buscaba lo contrario por sus dedos.

Datos curiosos

  • La guitarra con la que Iommi grabó buena parte de los primeros discos, la SG Special roja de 1965, tiene apodo: «Monkey».
  • Iommi y Ozzy tocaron juntos en la ceremonia de clausura de los Juegos de la Commonwealth de Birmingham en 2022.
  • La banda entró en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 2006 y había vendido más de 70 millones de discos en 2013.
Estadio de fútbol iluminado de noche durante un gran concierto de rock con público
Villa Park, julio de 2025: el regreso a Birmingham que cerró la historia de la formación original.

Influencia y legado

Casi todo el metal posterior tiene algo de Sabbath. El doom tomó el tempo lento y la atmósfera; el thrash, la contundencia del riff; el stoner y el sludge, las afinaciones graves y el fuzz de Master of Reality. Billy Corgan llegó a decir que ese disco había engendrado el grunge. Basta escuchar a Queens of the Stone Age o a cualquier banda de la escena del desierto californiano para oír el eco de aquellos riffs.

Su influencia no se limita al metal: igual que Pink Floyd convirtió el estudio en un instrumento, Sabbath demostró que el tono de una guitarra y una afinación podían definir un género entero.

Conclusión

Black Sabbath nació de una ciudad industrial y de la terquedad de un guitarrista que se negó a dejar de tocar. Sus primeros cuatro discos siguen siendo una clase práctica sobre cómo escribir un riff, y la etapa con Dio prueba que la banda era algo más que su cantante original. El adiós en Villa Park, con los cuatro de nuevo juntos, fue un final que pocas bandas consiguen: en casa.

Si quieres empezar, Paranoid es la puerta de entrada obvia. Si ya lo conoces, ponte Master of Reality y escucha lo que cambia un tono y medio.

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